Siempre me ha gustado leer. No soy una devora-libros, pero reconozco que disfruto con las historias escritas, que me siento cómoda leyendo y que aunque nunca he conseguido que ninguna de las que yo creo salga adelante, también disfruto escribiendo.
Sencillamente creo que hay cosas que las letras explican mejor y que se puede transmitir un sentimiento en unas palabras; que leyendo podemos soñar despuertos, meternos en otras vidas y descubrir otros lugares. Sin duda, un buen libro es como un buen viaje.